Socioconstructivismo, Etnografía y Educación

Espacio para la construcción social del conocimiento en su mirada hacia la investigación, la orientación y la evaluación; su dimensión socio-educativa y su proyección docente y profesional desde el compromiso con las personas.

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viernes, octubre 07, 2011

Epistemología e investigación cualitativa y etnográfica

Curso a curso iniciamos una nueva etapa con nuestros estudiantes y sus dudas. Iniciamos tema con una duda de Eduardo Felipe Gimeno al iniciarse en la lectura del cap. 1 de libro Sabirón, F. (2007), Métodos de investigación etnográfica en ciencias sociales. Aquí está la duda:

He comenzado con la lectura del tema 1 y me han asaltado una serie de dudas. Las planteo porque sino me va a resultar difícil seguir el tema.

El otro día en clase, habló (en el eje de sistema y mundo de vida) de la tensión que aparecía entre ambos y dijo que esta tensión no era una tercera lógica. Pero en el eje representado en la página 38 aparece como una razón ideológica. ¿Esta razón que aparece no es una lógica?

La segunda pregunta es cuando se enmarca estas dos lógicas en la práctica científica (página 39). Entiendo porque de esa tensión se desprende una deontología pero no entiendo porque se desprende una práctica cientifíca y me ha dejado bastante descolocado que aparezca la palabra mitos. Si hablamos de mitos, ¿seguimos entendiendo las ciencias inclusivas como ciencias?

Igual mi problema es que no término de entender esa tensión. Para mí, esa tensión surge de entre esas dos ciencias por acercarse al fenómeno sociológica (y supongo que por ahí aparecerá la complejidad del fenómeno sociológico) Si esa tensión se vertebra como una ciencia con su lógica le veo sentido pero si no me cuesta un poco.

Gracias de antemano,

Eduardo.

Por mi parte, gracias también de antemano por vuestra implicación en un aprendizaje entre iguales y socioconstructivista.
Fernando

jueves, mayo 05, 2011

Socioconstructivismo

Tras los silencios, os presentamos nuestra web de referencia
http://socioconstructivismo.unizar.es/
en la que os ofrecemos nuestros mejores recursos sobre la orientación educativa, la evaluación auténtica y la investigación cualitativa desde el referente socioconstructivista.
Este blog es abierto y, al igual que los moderadores, puedes sugerir temas de discusión relacionados con los ámbitos educativos indicados.
Gracias por tu interés y tu lectura.

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martes, octubre 23, 2007

Etnografía e Innovación Pedagógica

Investigación Etnográfica e Innovación Pedagógica, desde la experiencia de la Escuela Superior de Educación de Santarém. El Mestrado en Innovación Pedagógica que se está celebrando en la Escuela Superior de Educación de Santarém es una nueva y fructífera ocasión de colaboración con los colegas de Portugal; circunstancia que, desde EtnoEdu, agradecemos. Pero este nuevo encuentro nos está regenerando una duda constante, no menos vivenciada por unos y otros que, a la vez, queremos virtualmente compartir: ¿qué puede aportar la investigación etnográfica a la innovación pedagógica? Inicialmente dos son las principales: a) La investigación etnográfica rescata el protagonismo del investigado frente al investigador; en innovación pedagógica, el protagonismo del profesional de la docencia es no menos clave. b) En investigación etnográfica, nuestro referente capital es la persona; de las múltiples finalidades de un proceso de cambio e innovación, que abarcan del interés de las políticas educativas por gestionar la "calidad" de los sistemas, a la preocupación por la mejora en y de la vida de las personas; investigación e innovación etnográficas comparten la emancipación como referente utópico. Y tres, si se quiere, consecuentes: c) La investigación etnográfica recupera la dignidad y refuerza la autoridad del profesional de la docencia, al proporcionarle una teoría fundamentada y fundamentante de su propia praxis. Competencias básicas en el profesional de la educación tales como el pensamiento dialéctico, el comportamiento dialógico, estrategias de afrontamiento, o autodeterminación, se ven considerablemente favorecidas. d) La investigación etnográfica, próxima a los diseños de investigación-acción y al estudio de casos, aporta un procedimiento de reflexión contextualizada que propicia los logros de la innovación en el sentido emancipador, a la vez que dota de rigor científico el proceso de innovación. e) Frente a la que sin duda aparecerá en un momento u otro del proceso -es decir, la consiguiente evaluación sistémica- la investigación etnográfica permite un modo de "evaluación auténtica" consonante con el proceso de innovación; incluso con la puesta a disposición de herramientas operativas tales como el "portafolio etnográfico". En síntesis, seguimos obsesionados con dotarnos de una capacidad constante y crítica de pensamiento. Anímate a participar.

miércoles, marzo 21, 2007

El complejo fenómeno de la disciplina

El complejo fenómeno de la Disciplina Uno de los tópicos coyunturales al sistema educativo y, en su conjunto, a la educación, sea ésta reglada o no–formal, es la recurrencia a la disciplina, la consiguiente preeminencia de la autoridad y el soporte consustancial en el respeto a la norma vigente, como claves en la reconstrucción de unas relaciones educativas hipotéticamente desmanteladas. Las crisis, recuérdese, son consustanciales tanto al Estado del Bienestar como a nuestra propia existencia, y así, cíclicamente o no, cuestionamos el statu quo institucional, social e incluso personal. Sin embargo, el propio relativismo postmodernista cuestiona el cuestionamiento en tanto que pone en entredicho la existencia de normas que encorsetan las relaciones institucionales en regímenes disciplinarios, más o menos tamizados por la naturaleza de la institución. El nihilismo reniega de toda norma; los tradicionalistas recuperan la forja del espíritu por la disciplina. Los actores educativos, ante legitimaciones opuestas, se encuentran –de hecho– en la encrucijada de la duda entre recuperación y rechazo: recuperación equilibrada de unos mínimos por determinar, frente al rechazo de las imposiciones de antaño. En contextos como el nuestro, en el que la historia reciente de España nos ha proporcionado pedagogicismos de uno u otro signo, resulta fácilmente recuperable, incluso socialmente agradecido, el debate sobre la disciplina, entrometiéndose así la opinión de tertulianos y ciudadanía sobre la bondad de unas u otras prácticas. Estos discursos profanos pueden abocar, sin embargo, en el ninguneo de los profesionales. La teoría, la investigación, el estudio y la praxis socio–educativa nos ofrecen otros fundados referentes a considerar. Disciplina, autoridad y norma son componentes, todos ellos, susceptibles de análisis desde una perspectiva sistémica: el funcionalismo parsoniano, por ejemplo, combina norma y autoridad bajo el necesario “orden normativo” que regula las relaciones entre las partes de un grupo, organización, o institución; reservándose la disciplina a códigos de conducta propios a cada tipo de institución. La manifiestación actual es el reglamentismo, cuando la autoridad legal, por mayoritaria en clave democrática, encauza la autonomía personal hacia lo políticamente correcto. Ejemplos no faltan (tráfico, humos, alcohol, regímenes internos, etc.), pero todos ellos se conforman extramuros del campo profesional socio–educativo, porque de hecho, la sustantividad del profesional es actuar en procesos no–reglados. Por el contrario, los modelos de interacción simbólica, culturales, comunicativos y, en suma, intersubjetivos y constructivistas de las realidades sociales, presentan una aproximación a la interpretación de la norma, a las relaciones de autoridad y al sentido y significado de disciplina, eminentemente negociadas. Ejemplos tampoco faltan porque constituyen, de hecho, la buena práctica del profesional socio–educativo. Ahora la palabra es vuestra ante la doble cuestión que se suscita: ¿qué referentes cabe considerar en una aproximación multirreferencial al complejo fenómeno de disciplina, norma, autoridad, y transgresión?; ¿qué consideración debería darles en su práctica el profesional socio–educativo que interviene en un sistema pero actúa entre personas?

miércoles, marzo 07, 2007

Síntesis y conclusión sobre la violencia Iniciábamos este blog de Etnografía y Educación con la invitación a participar en la reflexión en torno a la violencia escolar, introduciendo la cuestión con un desde la cosmovisión etnográfica. Como habeís podido comprobar, los moderadores hemos adoptado un papel aparentemente pasivo, dado que nuestras intervenciones se han limitado al ánimo participativo de una parte, y al cuidado formal de otra; sin embargo, ha llegado el momento de la conclusión del tema, y no nos resistimos a la valoración global de las intervenciones. En primer lugar, las felicitaciones a quienes han participado, porque tono y contenido responden al statu quo dominante; es decir, resulta difícil distinguir las argumentaciones expresadas en el blog, de la tónica dominante del sentir de la ciudadanía, cotidianamente dictada en las tertulias radiofónicas y televisivas, y en los artículos de opinión de la prensa. Perfecto. La sincronía entre, en términos democráticos, el sentir popular –secuestrado en la partitocracia–, y la razón científico–profesional, resulta pragmáticamente eficaz. Nuestra duda, sin embargo, persiste, ¿acaso el profesional de la orientación y de la educación cuando argumenta tan solo es capaz de replicar (es decir, repetir) las razones del político ahora en boca del periodista de conveniencia?; si los discursos no difieren, ¿acaso la práctica del profesional se ve limitada, unívocamente, a replicar también (es decir, repetir de nuevo) los tópicos dominantes? Es decir, y en otros términos más particulares, si culpabilizamos a los padres (o a la sociedad, o al vecino de enfrente) de la violencia, quiere eso decir que damos por bueno el axioma aprofesional del la culpa es de … y yo no puedo hacer nada, negando así el propio sentido de la profesión docente y orientadora?, ¿no existe diferencia –en definitiva– entre el estudiante en formación y el (necesariamente) ignorante en el campo profesional? En segundo lugar, y consecuente con el primero, la autocrítica: decíamos, “… desde la cosmovisión etnográfica …”, craso error; previo a la cosmovisión etnográfica está la ética profesional. La cosmovisión etnográfica precisa una visión ética de la profesión –es cierto, humanista e implicada en la intersubjetividad–, pero es común a todos los profesionales la propia ética (el deberse a la persona, con independencia de las causas exógenas o endógenas, en terminología convencional, que generan la situación). Lo sentimos. Éramos excesivamente pretenciosos. Volvemos, en este segundo tema, a un nivel anterior, genérico, cual es el de proponer tan solo razones, argumentadas en la teoría y con repercusiones en las prácticas –es decir, reflexión en la praxis– de cada uno de los hipotéticos participantes en el blog. Con esta intención presentaremos, en las próximas horas, el nuevo tema.

martes, enero 30, 2007

Etnograf�a y Educaci�

viernes, noviembre 24, 2006

Cuando desde la cosmovisión etnográfica planteamos, entre otros referentes, el respeto a la persona incluso como objeto de investigación, parece que nos estamos refiriendo a una discusión metateórica, de expertos, alejada en todo caso de la realidad. Cuando teorizamos, el alejamiento que se nos atribuye es absoluto: ¿quién no mantiene esa tópica distinción entre la teoría y la práctica? Pues bien, uno de los temas de actualidad innegable es el de la violencia en las aulas. Si consideramos el fenómeno desde distintos referentes (multirreferencialidad) nos podríamos encontrar con los siguientes argumentos: a) La violencia existe en el conjunto de la sociedad, en la familia y en el aula, entre iguales y por diferencias. Es un fenómeno execrable ante el que la autoridad profesional del docente reacciona. b) En la reacción del docente entran en juego técnicas y estrategias profesionales sobre las que, inicialmente, no vamos a deternernos en esta nuestra primera intervención, porque se tiñen con elementos de distinta naturaleza que conviene no obviar. c) Entre otros, proponemos los siguientes: - La propia investigación educativa (psicología del test y sociología de la encuesta, mejor dicho) termina en demasiadas ocasiones convirtiendo en problema lo que dice querer estudiar y resolver: si busco violencia, encuentro violencia, olvidando la segunda intencionalidad de carácter mucho más educativo y complejo. - Cuando la investigación no se atreve porque toma conciencia de sus limitaciones, usurpa la competencia incrementado el riesgo, por la ignorancia, el periodista que, en su pragmática praxis informativa, convierte en noticia la excepción, por muy dura que resulte y de ahí a la generalización. La violencia se retroalimenta. - Le añadimos a ello un estado de opinión de tertulianos que de todo saben y en nada profundizan, unos buenos programas alarmistas en la telebasura cotidiana, una movida del político que no quiere perder el ritmo de la encuesta y ... ¡ya está! Todos resuelven lo que, ahora urgente y por decreto, ha de hacer el profesional. d) Y sobre él volvemos: sólo una buena formación inicial y continuada junto con la no menos decisiva recuperación de la profesionalidad y consideración social que nunca debió perder el maestro pueden ser coadyuvantes en las soluciones. e) No se trata de más normativas y más protocolos para educarnos en la no-violencia; es el saber pensar y el saber hacer del profesional siempre y cuando se le deje hacer. ¿Cuál es tu posición? ¿Te lo has planteado? Piensa y, ¡ánimo!